jueves, 22 de marzo de 2007

Se aprende todos los días

Se aprende todos los días

Cuando escuchamos la palabra “aprender” por lo general pensamos en ese proceso formal de adquisición de conocimientos que se dá en la escuela; en donde muchas veces igualamos el concepto “aprender” con obtener una “A” o un noventa por ciento en una materia estudiada. Agraciadamente mucho de lo que se aprende en la vida no se puede medir con una nota o un porciento. Aún más; la mayoría de los conceptos que aprendemos en la escuela se quedan en el olvido, pasando a ser inertes e inútiles.
Sin embargo; aprender a caminar, a correr, a saltar cuica, a cocinar, a amarrarnos los cabetes o simplemente aprender a bailar resultan aprendizajes valiosos que nos dan pertenencia y nunca se quedan en el olvido. Dios, ese ser supremo nos dotó de algo maravilloso, nos dió la capacidad de aprender. Desde que nacemos hasta que morimos estamos en continuo aprendizaje. Aprendemos por curiosidad, por descubrimiento, por repetición, por adquisición o simplemente por error.
A través de la historia hemos visto cómo el ser humano gracias al conocimiento ha ido transformando al mundo, aunque no estoy muy segura si lo ha transformado para su salvación o para su condenación. ¿Qué se aprende todos los días? Pienso que sí. De lo contrario nuestra vida sería solo un paso por este mundo sin sentido. Cuando somos niños aprendemos de nuestros padres, quienes nos enseñan lo más valioso de nuestras vidas, ya cuando somos adultos aprendemos de todo lo que nos rodea, reflexionando sobre nuestros acontecimientos y buscando siempre superar lo aprendido cada día.
Los grandes pensadores como Aristóteles y Platón decían que el hombre aprende cuando interactúa con la sociedad en la cual vive y se desarrolla. Lo más importante para ellos era inculcar en el hombre la moral y las virtudes sociales como: las costumbres, las tradiciones, las leyes y la religión. Lamentablemente en nuestra sociedad las mismas leyes han dejado a un lado estas virtudes; dándole paso al abandono de nuestras costumbres y tradiciones. Ya no nos regimos por un código moral heredado de nuestros padres y abuelos; sino que cada quién se rige por su propio código basado en la conveniencia y la individualidad.
La oportunidad de nuevas experiencias a través de nuestra vida aumentan la capacidad de aprender; es por esto que el hombre siempre está en la búsqueda del conocimiento, dándole significado a todo lo que le rodea. En un mundo tan lleno de información hemos tenido que aprender a desarrollar estrategias que nos ayuden a organizar nuestras ideas, seleccionar lo más importante para luego discernir entre lo correcto y lo incorrecto o entre lo bueno y lo malo para poder resolver los problemas cotidianos que se nos presentan.
La tarea de aprender no es fácil; en ocasiones tenemos que cometer errores y aprender de ellos. A veces no quisiéramos pasar por momentos difíciles; pero, qué mucho se aprende de estos. Durante el tiempo de Jesús en la Tierra, la gente aprendía por medio de parábolas, una de las más hermosas es la parábola del hijo pródigo; en donde el menor de dos hijos le pide a su padre la parte de la herencia que le corresponde, creyendo que con dinero en el bolsillo tenía la vida solucionada. Luego malgasta todo y se vé en la miseria; no tenía más que regresar arrepentido ante su padre y este lo recibe con amor. A veces lo importante en la vida no es equivocarnos; sino, aprender de esas equivocaciones.

Estaremos nosotros aprendiendo cada día de nuestras propias vivencias o estaremos viviendo apegados a la rutina y al mecanicismo. Por otra parte; me pregunto cuántos de nosotros aprendemos la lección como lo hizo el hijo pródigo o cuántos de nosotros dejamos pasar los días de nuestra vida sin aprender nada, viviendo solo por vivir.
Nuestra sociedad sabe mucho de ciencias, matemáticas, historia, lenguas, leyes, medicina, pero si hecháramos una mirada al pasado nos preguntaríamos dónde se han quedado las enseñanzas de nuestros antepasados, dónde se quedó el estudio de la moral, de las interrelaciones humanas, de la sana convivencia, de la igualdad y el respeto entre los hombres, de la ayuda al prójimo; o será que hemos hechado al olvido todo lo que aprendimos. El aprendizaje involucra un cambio de conducta, pero ese cambio debería estar dirigido hacia el bien común y no hacia la individualidad. Hemos perdido en gran medida esos valores entrañables que son la parte más hermosa de la humanidad. Nos hemos olvidado de la generosidad, del amor sincero, de la misericordia, del perdón, del honrar a padre y madre, de hacer el bien sin mirar a quién, de nuestra fragilidad humana, de la paciencia, de la mansedumbre, de la fidelidad, del amor a Dios y de otros tantos valores que deberían dirigir nuestras vidas.
La buena noticia es que no todo está perdido, todavía hay una esperanza lo único que esa esperanza depende de ti y de mí. Recuerda: “Todos los días se aprende algo nuevo y aún nos queda mucho por aprender.”

10 comentarios:

Doris Vilma Rodríguez dijo...

“Todos los días se aprende algo nuevo y aún nos queda mucho por aprender.” Llama mi atención tus palabras, compartes mi filosofía de vida. Cada día pienso que es diferente, debido a que aprenderé algo nuevo. La vida es continuamente un aprendizaje, no existe ser humano en el mundo que lo sepa todo. El verdadero sabio es el que está dispuesto aprender. Siempre les hago saber a mis estudiantes que así como ellos aprenden de mí, yo también aprendo de ellos. La vida es una constante escuela, debemos aprovecharla. Cada error que cometemos es un nuevo aprendizaje que adquirimos.

La sociedad está es constante cambio, por lo que es necesario atemperarnos a la realidad y aprender de los jóvenes de hoy. Para poderles ayudar es imperativo conocer la nueva jerga. Ellos han creado un código para entenderse y si no queremos que se pierdan o se sumerjan en los males sociales que nos aquejan es necesario aprender su jerga. En mi experiencia como educadora en el nivel intermedio he observado mucho el comportamiento de los adolescentes, lo que me lleva a sentir preocupación por el futuro inmediato e incierto. Entiendo que mi misión no es limitarme a proveerles experiencias exclusivas en el área académica, sino que también mi deber es exponerlos a situaciones de sus diario vivir para que aprendan a buscar soluciones positivas a los conflictos que les esperan. Soy bien enfática en que aprendo de ellos para que comprendan que en mi pueden ver una amiga y que lo que les digo es para que aprendan a caminar por el sendero que les aguarda. Tienen un futuro por delante, lo importante es que asimilen mi filosofía, le vean la pertinencia y la adopten.

La vida y la sociedad es una constante escuela para aprender, aun en la vejez se aprende. El proceso de aprender es continuo y dura hasta el día de la muerte. Cada día esta lleno de experiencias nuevas. Experiencias que debemos aprovechar y no dejar pasar. Seamos estudiantes eternos, la sociedad lo necesita. El aprendizaje es la base para el conocimiento, éste a su vez conduce a las acciones que determinaran las recompensas o los sin sabores. Permite que las experiencias te lleven adquirir las herramientas que necesitas para desempeñarte efectivamente en la vida. Recuerda que nunca es tarde para aprender cuando la dicha es buena. Será buena en la medida que aprendas a utilizar el conocimiento.

yolanda dijo...

¡Hola, María! Aquí de nuevo para platicar. Haz escrito una de cosas muy sinceras y sobre todo, algunas cargadas de una preocupación común. ¿Qué le está pasando a la sociedad en general? Ésta pérdida de valores tan crasa, sobre todo aquellos que deberían estar al servicio de los demás, la pérdida de sensibilidad por el otro y sobre todo la pérdida del conocimiento de nuestra razón de ser como seres humanos. ¿Hacia dónde nos dirigimos? Bajo ningún concepto podemos alejarnos de la verdad única, que lo es Dios Todopoderoso, de lo contrario perderíamos nuestro sentido del ser.

El aprender día a día y estar dispuesto a ello es algo hermoso. Se lo goza uno todo, ¡claro que sí!, si Dios quiere personas felices. Sucede que en ocasiones cuando cometemos errores, el aprender se torna un proceso doloroso y cuesta arriba. Es en ese momento, donde el proceso te ayuda a formar tu personalidad y crecer como ser humano en madurez. Son magnificas tus palabras, cuando expresas que es bueno tener la oportunidad de vivir nuevas experiencias, tendríamos que detenernos a pensar que hay seres humanos atrapados en sistemas de gobierno que les oprimen; careciendo de lo más precioso, sus derechos humanos. Estas personas tan oprimidas quizás han perdido o no pueden reconocer estas oportunidades, ya que la vida no les provee de mucho. Somos nosotros los afortunados en vivir en un sistema de gobierno democrático, con derechos y deberes civiles y una economía mas o menos estable.

Todos los días debemos tener la apertura y el ánimo de reconocer que no lo sabemos todo y que queda mucho por aprender. Lo más importante tal vez, es estar dispuestos a dar de nuestros sabios consejos para que otros aprendan. El aprender va a estar sujeto a cuan motivados estamos, muy bien dices que aprendemos a caminar o a bailar y no se nos olvida y esto es así porque tuvimos el deseo de aprenderlo. Así, que se aprende mayormente en la medida que estamos receptivos a este proceso. ¿Cuán dispuestos estamos a aprender cosas positivas y sobre todo aquellas que nos acerquen más a Dios? ¡He aquí la pregunta de los 64,000 chavitos!

Andrés Rodríguez dijo...

Saludos María:
Según comemos todos los días, así es el aprendizaje, aprendemos todos los días. Los seres humanos somos los organismos más complejos que habitamos en la tierra. La razón de esto es porque tenemos un cerebro que nos permite pensar y aprender cosas que ningún otro organismo puede hacer. Desde que nacemos estamos aprendiendo y estamos pendientes a todo lo que está a nuestro alrededor. Según vamos creciendo seguimos adquiriendo nuevos conocimientos. Los padres son nuestros primeros educadores de los cuales aprendemos algunas cosas como hablar y algunos valores. Luego asistimos a la Iglesia donde seguimos reforzando nuestros valores y además comenzamos a conocer la palabra de Dios. Después vamos a le escuela y aprendemos a leer, a escribir y otras destrezas. Así sucesivamente vamos creciendo y adquiriendo nuevos conocimientos. Hoy en día tenemos tantas fuentes de aprendizaje que lo que necesitamos es más tiempo. La tecnología está a nuestro alcance y nos brinda un caudal de información. Con tantos medios de comunicación nos enteramos de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Como dices, los seres humanos interactuamos y esa es una manera de aprender muchísimo ya que tenemos la ventaja de la comunicación y de esa forma nos enteramos de muchas cosas nuevas. El aprendizaje es un proceso infinito. Ya como adultos seguimos desarrollando el mismo por medio de todas las actividades que realizamos. En la vida no hay nadie que lo sepa todo, por esa razón es que aprendemos todos los días. Como maestros tenemos la misión de enseñar a nuestros estudiantes, pero también aprendemos mucho de ellos. Hoy en día los alumnos tienen la oportunidad de navegar el en Internet y aprenden bastante sobre algunos temas y luego esa información no las transmiten. Los seres humanos tenemos la oportunidad de aprender más que los demás organismos ya que lo podemos hacer por diferentes medios. Algunos medios a través de los cuales aprendemos son: visual, escuchando y tocando. En la calle también tenemos la oportunidad de aprender al observar las diferentes situaciones que se presentan. Aunque se aprende todos los días, no sé lo que está pasando con nuestra sociedad que está tan corrompida. Muchos no aprenden a convivir en una sociedad y esa es la razón por la cual ésta está tan deteriorada. Aprendamos a amarnos los unos a los otros y solo así seremos capaces de mejorar nuestra calidad de vida.

Félix Morales dijo...

Para Aprender todos los días pequeños hemos entendido que el sentimentalismo era propio de personas débiles, inmaduras, con déficit de autocontrol. Además, se ha extendido en nuestro imaginario colectivo el lugar común, machista como pocos, de que las emociones o -más aún- el llanto, pertenecen al ámbito de lo femenino. Sin embargo, todo evoluciona y va ganando terreno la convicción de que vivir las emociones es un elemento insustituible en la maduración personal y en el desarrollo de la inteligencia. Tenemos muy en cuenta nuestro espacio intelectual y no sólo le hemos dedicado tiempo y esfuerzo, sino que incluso la valoración que hacemos de una persona pasa, en buena medida, por sus conocimientos y habilidades intelectuales. Desde la educación, tanto reglada como no académica, se nos ha motivado para que saquemos el máximo partido a nuestros recursos intelectuales. Nadie discute la necesidad de adquirir conocimientos técnicos y culturales para prepararnos (y reciclarnos) para la vida profesional, pero en una equivocada estrategia de prioridades olvidamos a veces la importancia de educarnos para la vida emocional. Aprender a vivir es aprender a observar, analizar, recabar y utilizar el saber que vamos acumulando con el paso del tiempo. Pero convertirnos en personas maduras, equilibradas, responsables y, por qué no decirlo, felices en la medida de lo posible, nos exige también saber distinguir, describir y atender los sentimientos. Y eso significa contextualizarlos, jerarquizarlos, interpretarlos y asumirlos. Porque cualquiera de nuestras reflexiones o actos en un momento determinado pueden verse "contaminados" por nuestro estado de ánimo e interferir negativamente en la resolución de un conflicto o en una decisión que tenemos que tomar. Aprender a expresar los sentimientos sin agresividad y sin culpabilizar a nadie, ponerles nombre, atenderlos y saber cómo descargarlos, es uno de los ejes de interpretación de lo que nos ocurre. Cada vez que dudamos ante una decisión, que nos proponemos comprender una situación, no hacemos estas operaciones como lo haría un ordenador o cualquier otro ingenio de inteligencia artificial, sino que ponemos en juego, traemos a colación, todo nuestro bagaje personal y el pesado fardo de nuestra herencia cultural.

Por Félix Morales

Wilma Jimenez dijo...

María Porto,

Se aprende todos los días

Cuando te refieres al concepto de aprender lo generalizamos todo pensamos rápidamente en la escuela. Donde nos iniciamos adquiriendo unos nuevos conceptos. Comenzamos poco a poco desde kindergarten, hasta Cuarto Año. En el transcurso de nuestras vidas nos damos cuenta lo importante de ese proceso, y lo mucho que aprendimos. Pero las notas que obtuvimos en esos inicios era lo mas importante, pero nos damos cuenta de que hoy día hay otras cosas que tienen mayor prioridad.

En cada situación o momento en nuestro lugar de trabajo, hogar, en el supermercado, el parque etc. Aprendemos de cada situación que pasa por ejemplo en el lugar de hacer las compras la persona que no puede esperar su turno. Esta tan de prisa que hay que dejarle el turno o sino te faltan el respeto como si no estuviera pasando nada a tu alrededor. Es la escuela aprendemos de nuestros niños cada día. Su buen sentido del humor, sus buenas costumbres, su amor propio para con los demás.
Los conserjes son personas muy educados, humildes y sobre todo buen sentido del humor.

A través de nuestra historia hemos visto cómo el ser humano gracias al conocimiento ha ido transformandose al mundo entero. Aunque no estoy muy segura si lo ha transformado para su salvación o para su condenación. De lo contrario nuestra vida sería una de pura rutina sin sentido a la vida. Cuando somos niños vamos aprendiendo de nuestros padres o personas encargadas. Los grandes pensadores como Aristóteles y Platón decían que el hombre aprende cuando interactuan con la sociedad en la cual vive y se desarrolla. Lo más importante para ellos era inculcar en el hombre la moral y las virtudes sociales como nuestras: costumbres, las tradiciones, las leyes y la religión. Hoy día nuestras leyes, han cambiado tanto que no sabemos si ha dado paso al abandono de nuestras costumbres y tradiciones. Ya no sabemos si en realidad las buenas costumbres, y valores todavía prevalecen en muchas personas.

Nosotros estamos cada día aprendiendo de nuestras situaciones, y vivencias. apegados a la rutina diaria de nuestras vidas. Tenemos que estar siempre al tanto de nuestros valores. Cambios de conducta, etc. pero ese cambio debería estar dirigido hacia el bien común y no hacia la individualidad.

¡Buenas Tardes!

Wilma Jiménez Pérez

Naty dijo...

Uno como ser humano tiende a equivocarse muchisimas veces de las cuales muchas de ellas te arrepientes con el paso del tiempo. El aprendizaje más importante es aprender a aprender: la mayoría de las personas adultas no han aprendido estrategias de aprendizaje porque nadie se las ha enseñado. Aprender a aprender es importante en nuestros días para las personas adultas, ya que en una sociedad como la nuestra donde permanentemente estamos bombardeados de información, es necesario saber organizar esta información, seleccionar lo más importante, saber utilizar más tarde ese conocimiento, etc.

El conocimiento más importante es el conocimiento de uno mismo, o "metacognición", esto quiere decir que uno primero que nada se tiene que conocer uno mismo para entender y conocer a los demas.

Todos los dias que pasan siempre encontramos algo nuevo el cual uno no tenia conocimiento y lo aprende. Hasta la persona mas inteligente siempre encontrara al go nuevo que aprender. La vida se trata de eso , de aprender dia a dia con las cosas que suceden a tu alrededor.

Maggie dijo...

Todos los días aprendemos nada es igual al día anterior, hasta nosotros. si fuéramos los mismos todos los días ni nosotros mismos nos aguantaríamos del aburrimiento. Lo que aprendemos de la vida nos sirve siempre mas adelante, tal vez en el momento que alguien nos aconsejó pensamos que no pero tarde o temprano en nuestras vidas nos servirá.
Aprendemos a correr a caminar a sentarnos y los consideramos importantes y naturales, pero en un desastre en nuestras vidas quedamos de momento incapacitados y no sabemos que hacer pues esto nadie nos lo enseña. Nos sentimos totalmente brutos ante la vida.
Por esto es importante que le enseñen a sus hijos a saber enfrentar la vida con valentía y con seguridad. No todo es perfecto y tenemos que saber tomar decisiones y resolver nuestros problemas. no todo es ciencia, matemática, español y geografía la vida también debemos aprender a vivirla.
Las experiencias de la vida son nuestro mejor aliado, aprendamos de nuestros errores y de nuestras vivencias, y no tan solo de las nuestras sino también de las de los demás. No somos omnipotentes, no nos la sabemos todas. Muchos de nuestros jóvenes hoy día la mayoría de las cosas que le pasan son por eso, creen que ellos tienen la verdad en sus manos y no ven mas allá.
A veces la vida te da la oportunidad para que aprendas y si no lo aprendes de la primera el próximo golpe para aprender será más fuerte. A veces la tarea de aprender no es fácil pues al aprender debemos cambiar lo que no esta bien y hacer reajustes y estos reajustes conllevan cambio y la mayoría se resiste al cambio es mas cómodo quedarnos como estamos. Pero vale la pena cambiar y ser mejor para estar mejor, no vivamos solo por vivir démosle significado a nuestra existencia y dejemos huellas hermosas.

Guirmar dijo...

''Se aprende todos los días''

Esa es la pura verdad. Se aprende todos los día algo nuevo. En cada momento, en cada lugar. Siempre hay alogo que uno puede aprender. Ni se diga de los seres humanos que mucho aprendemos de ellos.

Por mi experiencia, mi supervisora me dijo que había un taller y yo le dije hay de los mismo. Ella me contesto no digas así que uno siempre aprende. Así fue, el taller fue de mucho aprendizaje. Por eso reitero que uno siempre aprende algo.

Mira los casos de las películas o algún programa que tú lo vuelves a ver y ves algo que no viste la primera vez que lo viste. Por eso nunca digamos ya yo se esto. Porque uno de lo más insignificante puede aprender algo para toda la vida.

guirmar

gloria_sentimientos dijo...

La llegada de un nuevo día traerá sus inquietudes, errores, alegrías, penas. Pero también traerá sus enseñanzas. Con la salida del sol llegan tantas cosas nuevas, nos colmamos de tantas ilusiones y de tantos sueños por realizar. Cada día es un reto para cada uno de los seres humanos. Tenemos la esperanza de hacer realidad todo lo que soñamos. El comenzar el día con ganas, deseos de llegar a la cumbre. Nos da las fuerzas necesarias para vencer los retos y obstáculos que se nos presentan. Se aprende todos los días. Cada vivencia es una página que se escribe para el libro de nuestra existencia. A través de la que aprendemos diariamente es que podemos enfrentarnos a lo que nos espera por vivir. Es por medio de las situaciones vividas que vamos aprendiendo. En muchas ocasiones, tenemos que vivir el momento por que a nadie le gusta aprender por cabeza ajena. Es la trayectoria de ese camino llamado vida que vamos aprendiendo. Muchas veces con dolor, angustia, pena. Otras con alegría, paz y tranquilidad. Pero en todos hubo enseñanza, para bien o para mal. Todas han hecho una huella en nuestro camino y han traído una experiencia. La cual nos va a preparar como mejores seres humanos. Capaces de sentir amor, ternura, bondad y comprender a todos los que nos rodean. Entender y saber que somos seres humanos capaces de amar profundamente al prójimo y dispuestos ayudar al que nos necesita.
Con la llegada de un nuevo día podemos continuar nuestro recorrido con mucha seguridad, confiados en que se hará realidad lo que nos proponemos. Pero no debemos tener miedo al fracaso ni a las situaciones que se nos presenten. Las mismas nos deben servir de aliciente para alcanzar las metas. Al nacer de cada día, debemos agradecer a Dios por permitirnos despertar y tener la oportunidad de poder hacer lo que me falta. Todo llega en su momento. Dios sabe lo que nos conviene y cuando debe llegarnos. Por eso cada día es una enseñanza sagrada. Con la cual vamos a alcanzar nuestra estrella. Aprovechamos cada momento, cada segundo de nuestra vida y disfrutamos al máximo la misma.

Carmenjoan.blogspot.com dijo...

Hola: María

APRENDER DE ERRORES PASADOS

Cada día que pasa es un día completamente nuevo donde podemos disfrutar del aprendizaje y ampliar nuestros conocimientos. Es de vital importancia que crezcamos y enriquezcamos nuestra educación de modo que según nos desarrollemos podamos ser más competitivos tanto el campo laboral como en el área emocional.

El aprendizaje debe ser de forma continua sabiendo que siempre que busquemos mas allá encontraremos algo mucho mejor de lo que hemos encontrado. Cuando aprendemos debemos de enorgullecernos porque nos podrán quitar todo lo material, pero los conocimientos desaparecen únicamente con la muerte. Hay que saber de todo un poco y aprender a no limitarnos. Las barreras e obstáculos que colocamos muchas veces son perjudiciales y se permite el estanque. Es hora de modificar nuestra conducta y dedicarnos aprender todo lo que podamos para poder alcanzar el éxito y lograr todo lo que siempre se ha soñado. El estar motivado y positivos son una gran ayuda para alcanzar las metas. Nada es imposible si se desea de verdad, sólo hay que luchar y no rendirse.

Hay que darle gracias a Dios por los momentos que hemos pasado. Todos cometemos errores lo que importa es que nos arrepintamos y tratemos de no caer y volver a repetirlos porque de lo contrario no sirve de nada el arrepentimiento. Es importante tener sueños y metas pero lo más satisfactorio es poder alcanzarlas. Los padres siempre quieren lo mejor para los hijos pero es increíble ver la cantidad de cabeciduros que no respetan ni a la mujer que los trajo al mundo. Todos somos diferentes pero hay muchas cosas que nos pueden unir por ejemplo: el amor por los demás. Nunca es tarde para fijarse una nueva meta y tener una nueva visión. La clave esta en poner un balance en nuestra vida y colocar todo por orden de prioridad.

Tenemos que tomar los asuntos de la vida más en serio porque la vida no es un juego o un chiste. Podemos disfrutar de todo lo que nos ofrece el mundo pero con modestia escogiendo el bien del mal.