jueves, 19 de abril de 2007

El Sermón de la Montaña

El Sermón de la Montaña

Para muchos el Sermón de la Montaña contiene las disciplinas principales del cristianismo. Todo lo que un verdadero cristiano debería hacer en su diario vivir está claramente explicado en el Sermón de la Montaña. Cuenta la tradición que este se desarrolló en la ladera de una montaña y de ahí viene su nombre.
Este gran discurso de Jesús comprende: las Bienaventuranzas, en donde Jesús nos dice:
- Dichosos los pobres y humildes de corazón, porque de ellos será el Reino de los Cielos
- Dichosos los mansos, porque ellos poseerán la tierra
- Dichosos los que lloran, porque serán consolados
- Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados
- Dichosos los limpios de corazón, los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios
- Dichosos ustedes cuando por causa mía los maldigan y los persigan
También contiene el Padrenuestro, la forma de orar que Jesús manda, la oración por excelencia; así como la ley opuesta al “ojo por ojo, diente por diente”:
Ama a tus enemigos, si alguno te hiere en la mejilla derecha, presenta también la otra, haced el bien a los que te aborrecen y rogad por los que te persiguen y te calumnian.
Por otro lado el Sermón de la Montaña trata los temas de la limosna, la oración y el ayuno. En él se condena a quienes practican estos actos para obtener aprobación de la gente, no realizándolos por una actitud real, de corazón. Se condena el materialismo y la religiosidad hipócrita.
Finalmente Jesús en este sermón nos aconseja acerca del gran error de enjuiciar a los demás antes de juzgarse uno mismo, nos dá su propia versión de la llamada “Regla de Oro” :
- No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti
- No mires la paja en el ojo de tú hermano sin ver antes la viga en el tuyo
- Practica la caridad con tus hermanos
- No hagas ostentación de tus buenas obras, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha
- Que tu limosna sea en oculto, tu Padre que vé lo oculto te premiará
- Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y lo demás vendrá por añadidura
- No puedes servir a Dios y al dinero
- No atesoréis tesoros en la tierra, donde el moho y la polilla los consume, atesorad tesoros en el cielo
- Pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; dice el Señor tu Dios
- Ora a tu Padre en secreto
- Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso es el camino que conduce a la perdición
- No todo el que dice: ¡Señor, Señor! entrará en el Reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad del Padre
- Venid a mí los que estáis cansados y agobiados que yo los aliviaré
- Ten cuidado con los falsos profetas, son lobos con piel de ovejas
- Por tus frutos te conocerán
Jesús culmina el sermón diciendo: quien quiera seguir estas palabras construirá sobre roca firme y sobrevivirá, quien no lo haga, construye en arena y será destruido. Qué fuerte suenan estas palabras para nosotros quienes vivimos en un mundo tan lleno de maldad y de pecado. Verdaderamente son pocos los que entrarán por ese camino estrecho. Si le enseñáramos a nuestros hijos estas reglas de oro, además de las reglas del mundo; todo sería diferente. Intentémoslo, aquí está el secreto de la paz y de la felicidad que tanto anhelamos.

10 comentarios:

Andrés Rodríguez dijo...

SAludos María:
El tema que has desarrollado es un uno bien interesante y encierra todas las cosas que Dios espera de una persona y cómo esa persona debe actuar para que pueda dirigirse por los caminos del Señor. El Sermón de la Montaña del Salvador es notable porque en él está como si fuera resumido todo el Evangelio, está reunido todo lo importante que es imprescindible saber y hacer para un cristiano. Esta prédica la anotó aparentemente completa San Evangelista Mateo, en el 6to y 7mo capítulo de su Evangelio. En cambio, el Evangelista Lucas, en el 6to capítulo de su Evangelio cita de esa prédica solo algunas partes. El Señor dijo el Sermón sobre un monte no muy alto, que se encuentra sobre el margen norte del lago de Galilea cerca de la ciudad de Kapernaúm, durante el primer año de Su servicio social. El Sermón de la Montaña comienza con nueve Bienaventuranzas, en las cuales está expuesta la ley del Nuevo Testamento sobre el renacimiento espiritual. Luego en él se habla sobre la influencia benéfica de los cristianos sobre la sociedad que los rodea y que la enseñanza de Cristo no deroga, sino complementa los mandamientos del Antiguo Testamento. Aquí el Señor enseña a vencer el sentimiento de ira, ser casto, fiel a su palabra, perdonar a todos, amar hasta a sus enemigos y tender hacia la perfección. En la siguiente parte de Su prédica, el Salvador enseña sobre la necesidad de tender hacia la verdadera virtud, que se encuentra en el corazón del hombre, y es distinta de la virtud con que alardeaban los judíos. Como ejemplo, el Señor explica cómo hay que dar la limosna, orar y ayunar para ser agradables a Dios. Más adelante llama a la generosidad y a la esperanza en Dios. En la última parte del Sermón, el Señor enseña no juzgar a los prójimos, resguardar el santuario de ofensas, ser constantes en obras de bien. En conclusión el Señor muestra la diferencia entre el camino ancho y angosto, advierte contra los falsos profetas y explica cómo hay que fortificarse para vencer las inevitables pruebas de la vida. . Por eso para nosotros los cristianos, que tendemos a la inmortalidad, es necesario, en primer término, aprender bien las eternas Leyes del bien, expuestas en el Sermón de la Montaña, y sobre ellos construir nuestra vida.

Félix Morales dijo...

El Sermón del Monte puede ser considerado como similar (pero más sucinto) al Sermón del Llano como se menciona en el Evangelio según Lucas (Lucas 6:17–49). Algunos comentaristas creen que puede tratarse de versiones distintas del mismo texto, mientras que otros dicen que Jesús predicaba frecuentemente temas similares en diferentes lugares. En tercer lugar, hay quienes creen que ninguno de los sermones realmente existió, sino que ambos son compilaciones de las primeras enseñanzas de Jesús tal como se muestran en Mateo y Lucas. Probablemente la porción más conocida son las Bienaventuranzas que se encuentran al inicio. También contiene el Padrenuestro, así como la versión de Jesús de la Regla de Oro. Otros versículos citan a menudo la referencia de "sal de la tierra", "luz del mundo" y otras. Para muchos, el Sermón del Monte contiene las disciplinas principales del cristianismo y es considerado como tal por muchos pensadores morales y religiosos como Tolstoy y Gandhi. El Sermón del Monte fue, de acuerdo al Evangelio según Mateo, un sermón particular dado por Jesús de Nazareth cerca del 30 DC a sus discípulos y una gran multitud (Mat. 5:1; 7:28). La tradición dice que la alocución se desarrolló en la ladera de una montaña. Algunos cristianos contemporáneos creen que se trataba de un monte al norte del Mar de Galilea, cerca de Capernaum. Uno de los debates más importantes sobre el Sermón consiste en determinar cómo debe ser aplicado en la vida diaria. La defensa de la completa falta de resistencia es incompatible con la supervivencia en la sociedad humana, y es por ello que todos los grupos cristianos han desarrollado formas no literales de interpretar y aplicar el Sermón. McArthur lista doce escuelas básicas de pensamiento sobre este tema. La visión absolutista, que el Sermón deben ser tomado literalmente y debe ser aplicados universalmente por todo aquel que quiera seguir a Jesús, por lo que denomian a su visión seguimiento a Cristo". Es un método común simplemente modificar el texto del Sermón. En tiempos antiguos esto se hacía alterando el texto del Sermón para hacerlo más llevadero. Algunos escribas cambiaron el "ama a tus enemigos" por "ora por tus enemigos".

Por Félix Morales

Maggie dijo...

El Sermón de la Montaña contiene de hecho muchas enseñanzas útiles, pero eran las instrucciones de ordenación de Jesús a los doce apóstoles. Era el encargo personal del Maestro a los que iban a continuar predicando el evangelio y que aspiraban a representarlo en el mundo de los hombres, como él representaba a su Padre con tanta elocuencia y perfección.

Desde el Sermón de la Montaña hasta el discurso de la Última Cena, Jesús enseñó a sus discípulos a manifestar un amor paternal en lugar de un amor fraternal. El amor fraternal consiste en amar al prójimo como a sí mismo, lo que sería una aplicación adecuada de la regla de oro. Pero el afecto paternal exige que améis a sus compañeros mortales como Jesús nos ama.

Jesús ama a la humanidad con un afecto doble. Vivió en la tierra bajo una doble personalidad —humana y divina. Como Hijo de Dios, ama al hombre con un amor paternal —es el Creador del hombre, su Padre en el universo. Como Hijo del Hombre, Jesús ama a los mortales como un hermano —fue realmente un hombre entre los hombres.

Jesús no esperaba que sus discípulos consiguieran una manifestación imposible de amor fraternal, pero sí contaba con que se esforzarían tanto por parecerse a Dios —por ser perfectos como el Padre que está en los cielos es perfecto— que podrían empezar a considerar a los hombres como Dios considera a sus criaturas, y así podrían empezar a amar a los hombres como Dios los ama —a manifestar los principios de un afecto paternal. En el transcurso de estas exhortaciones a los doce apóstoles, Jesús trató de revelar este nuevo concepto de amor paternal, tal como está relacionado con ciertas actitudes emocionales involucradas cuando se efectúan numerosos ajustes sociales al entorno.


El Maestro inició este importante discurso llamando la atención sobre cuatro actitudes de fe, como preludio a la descripción posterior de sus cuatro reacciones trascendentales y supremas de amor paternal, en contraste con las limitaciones del simple amor fraternal.

Primero habló de los que eran pobres de espíritu, de los que tenían hambre de rectitud, de los que perseveraban en la mansedumbre y de los limpios de corazón. Se podría esperar que estos mortales que disciernen el espíritu alcanzarían los niveles suficientes de desinterés divino como para ser capaces de intentar el extraordinario ejercicio del afecto paternal; que, incluso en la aflicción, estarían facultados para mostrar misericordia, promover la paz y soportar las persecuciones. Y que a lo largo de todas estas penosas situaciones, amarían con un amor paternal incluso a una humanidad poco amable. El afecto de un padre puede alcanzar unos niveles de devoción que trascienden inmensamente el afecto de un hermano.


La fe y el amor fortalecen el carácter moral y crean la felicidad. El miedo y la ira debilitan el carácter y destruyen la felicidad.

Se descubre pues que las bienaventuranzas del Sermón de la Montaña están basadas en la fe y el amor, y no en la ley —en la ética y el deber. El amor paternal se complace en devolver el bien por el mal —en hacer el bien como pago a la injusticia. El verdadero cristiano es el que vive por el sermón de la montaña.
‘Mahatma Gandhi dijo una vez: el “Sermón de la montaña” de Jesús de Nazaret es la base de cualquier ética. Cualquier juicio verdadero entre el bien y el mal proviene de esas palabras.

Wilma Jimenez dijo...

Maria Porto

El sermón de la Montaña

El sermón de la Montaña es bien explicito, donde Jesús nos enseña el buen camino de la verdad. En las sagradas escrituras nos da un ejemplo de todo el camino espiritual que debemos de seguir para alcanzar la vida eterna. Muchos siguen el camino de la verdad pero no todos están de acuerdo. Muchos creen que estos tiempos ya pasaron que no hay que seguir con esta verdad.

En las iglesias de Puerto Rico nos enseñan que hay que amar a Dios sobre todas las cosas, para llegar al cielo. Y eso es lo que debemos de hacer en este mundo de corrupción. Necesitamos esa paz espiritual, para concertarnos de la llenura del padre celestial. Los niños que se levantan hoy dia con estas enseñanzas son personitas que están creciendo y amando a la humanidad con mucho amor y cariño. Nosotros como padres, maestros, abuelos, tíos, primos, seguimos sembrando el pan de la enseñanza.

En estas semanas pasadas que se celebro la semana mayor vemos como las iglesias estaban abarrotadas de personas buscando el pan espiritual. Tenemos que seguir hacia adelante para poder luchar contra las cosas negativas que nos acechan en nuestro diario vivir.

Los maestros de las escuelas públicas, hacen su trabajo al igual que las de las escuelas privadas, para axial de esta forma fomentar la paz, la alegría, en cada corazón, hogar etc. Ayudar al prójimo dejar un poco las cosas material, y dedicar un tiempo a las cosas espirituales que tanta falta nos hace a todos.

No podemos hacer a otros lo que no querremos que nos hagan a ti, no mirar la paja del vecino cuando a veces nosotros tenemos una viga que casi no podemos caminar. Tenemos que practicar la caridad cada dia en nuestras vidas. Al que te pida dale de comer, hacer la buena obra de la fe. Debemos de estar siempre orando y pidiéndole a Dios por todos. Por nuestros frutos nos conoceréis dice la Biblia.

Si mantenemos estas reglas en nuestros hogares, escuelas, oficinas seremos buenos cristianos y siempre brillaremos, para nuestros hijos somos espejos.

!Buenas Noches!
Wilma Jimenez

yolanda dijo...

Saludos María.
Te comentaré que el Sermón de la Montaña comprende un resumen de tantas realidades humanas y respuestas a otras tantas. Jesús tan franco en sus planteamientos, me imagino esa voz llena de franqueza, y amor profundo a la humanidad que le prestaba atención. Me pregunto ¿cómo escucharían los de atrás? Imagino en lo aislado de la montaña, el silencio profundo y compitiendo por estar cerca de él.

Las enseñanzas del Sermón de la Montaña, no solo fueron dadas a los discípulos de esa época sino más bien a toda la humanidad. Enseñanzas como: no puedes servir a Dios y al dinero. Esto me recuerda las veces que la Taína, en Puerto Rico, cuando lanza al mercado un almanaque suyo (ya ustedes saben el material que ella vende), dice:”gracias a papito Dios ha tenido éxito y he podido ganar dinero suficiente y tener las cosas que tengo”. ¡Imagínate, lo único que como que no acierto a entender a cuál dios ella se refiere! Otros se llenan la boca dando consejos y orientaciones, y no pisan una iglesia, dicen: “yo no necesito ir a una iglesia para salvarme, yo me porto bien, cumplo con los mandamientos, no hago nada malo”. Ahí es donde se equivocan, ¿qué pasa con el mandamiento que dice: “santificarás los días de fiesta”? Todo gira alrededor, de lo conveniente para mí, y si tengo el tiempo. Como dicen por ahí, ¿por qué cuando un juego de pelota se extiende, a unas entradas extras, no nos molesta en absoluto, mas sin embargo cuando el sacerdote o pastor se extiende un poquito en el sermón nos molestamos?

¿Qué me dices de esta: no mires la paja en el ojo de tu hermano, si tienes una viga en el tuyo? Caemos mucho en esta situación, es debido a la hermana lengua. Por algo dicen que algunos cuando mueran necesitan dos cajas, una para el cuerpo y otra para la lengua. En ocasiones la ira y los falsos juicios, nos llevan a tergiversar las cosas y de ahí los malos entendidos. En realidad Jesús te está dando la receta, para que vivas de manera sencilla, sin más preocupación que la de hacer las cosas bien y agradarle al Padre que está en los cielos.

Doris Vilma Rodríguez dijo...

El sermón de la montaña resume las cosas que hay que hacer para ganar la salvación y la vida eterna del espíritu. Seguir las enseñanzas de Jesús es la clave para lograr la salvación y vivir en gracia con Dios. En la mayoría de las palabras de Jesús pide sacrificio, pero sin vanidad. Lo que quiero decir es que necesitamos sacrificarnos, pero que los demás no tienen que saberlo. El ayunar o ayudar al prójimo debe se un secreto que no debe ser publicado para que los demás nos feliciten.
Otras de sus palabras van dirigidas al mundo material. Nos indica que lo material no es lo importante, lo material es terrenal y nosotros debemos buscar el camino al cielo. Camino que logramos si seguimos sus enseñanzas y nos olvidamos del mundo terrenal. Comparto contigo el pensamiento de que son pocos lo que entraran al cielo, ya que vivimos en un mundo de violencia y maldad. Dios quiera y nos equivoquemos, pero en estos momentos es lo que vemos. Existe un consumo desenfrenado, un afán por poseer bienes materiales y estamos perdiendo el verdadero significado de la vida. Tenemos vida gracias al Padre Celestial y no sabemos agradecerlo. Mientras tanto son muchos los que escogen la puerta ancha, ya que para ello no necesitan sacrificarse, pero lamentablemente no comprenden que las consecuencias serán nefastas.

Como educadores podemos contribuir promoviendo los valores. Nuestra sociedad está falta de valores que le formen como individuos que profesen lo ético moral. Una de las cosas que podemos hacer es que cuando un estudiante incurre en una conducta inapropiada contra un compañero, hacerle entender que si los papeles se invirtieran y él fuera el perjudicado como se sentiría. La clave es llevarlos a reflexionar sobre sus actos, las consecuencias y como se sentirían si fueran los afectados. Debemos enseñar que no está correcto la frase que dice: “Ojo por ojo, diente por diente”, sino que lo importante es que el otro entienda que si fuera el afectado no le gustaría que procedieran con él igual que como les trato. En conclusión sigamos las enseñanzas que Jesús nos indica y alcanzaremos la vida eterna.

Naty dijo...

Por lo que pude entender y encontrar sobre el Sermon de la Montana fue, de acuerdo al Evangelio según Mateo, un sermón particular dado por Jesús de Nazareth cerca del 30 DC a sus discípulos y una gran multitud. La tradición dice que la alocución se desarrolló en la ladera de una montaña (de ahí su nombre). Algunos cristianos contemporáneos creen que se trataba de un monte al norte del Mar de Galilea, cerca de Capernaum.
El Sermón del Monte puede ser considerado como similar al Sermón del Llano como se menciona en el Evangelio según Lucas. Algunos comentaristas creen que puede tratarse de versiones distintas del mismo texto, mientras que otros dicen que Jesús predicaba frecuentemente temas similares en diferentes lugares. En tercer lugar, hay quienes creen que ninguno de los sermones realmente existió, sino que ambos son compilaciones de las primeras enseñanzas de Jesús tal como se muestran en Mateo y Lucas.
Probablemente la porción más conocida son las Bienaventuranzas que se encuentran al inicio. También contiene el Padrenuestro, así como la versión de Jesús de la Regla de Oro. Otros versículos citan a menudo la referencia de "sal de la tierra", "luz del mundo" y otras. Para muchos, el Sermón del Monte contiene las disciplinas principales del cristianismo y es considerado como tal por muchos pensadores morales y religiosos como Tolstoy y Gandhi

Guirmar dijo...

Sermón

Si solo pudieramos retroceder a aquellos tiempos en que Jesucristo andaba por esta tierra. Quizas entonces veriamos las cosas diferentes de como las vemos hoy día. Sería una de las satisfacciones más bellas de estar con nuestro maestro por excelencia.

Nos sentiriamos como se sentian sus discipulos en los tiempos que anduvieron con él. Pero él nos dejo un legado . En ese legado esta parte de toda su vida. Una vida llena de logros y a la vez de sufrimiemtos.

Tanto así que al ver como nos destruiamos nosotros mismos el sentia sufrimiento. Por eso se dió para morir por cada uno de nosotros. Así poder poner ese legado por siempre en nuestras mentes y nuestros corazones.

Por eso el sermón perdurara por siempre y según se lea nos llenará de esa sabiduria que solo el nos puede dar.

guirmar

gloria_sentimientos dijo...

Las leyes, normas o disciplinas que van a regir la vida del ser humano están en el Sermón de la Montaña. Es aquí donde Jesús se dirige a sus discípulos con las bienaventuranzas donde les explica como será su vida si le siguen, como los van a clasificar y le da a ellos para que tomen esa decisión. Sin embargo ellos están dispuestos a seguir a Jesús hasta la eternidad. La enseñanza, también el agradecimiento que debe existir en cada uno de los corazones del ser humano hacia todo lo bueno que nos da el Señor. Los enseña que acepten la voluntad de Él porque el Todopoderoso sabe porque y cuando hace las cosas. Muchas veces nos quejamos ante ciertas situaciones o porque no nos salen las cosas como deseamos o queremos. Pero Dios sabe porque. Le enseña a amar a tu prójimo como a ti mismo pero también a demostrarlo a través del servicio y el bien que le hagamos a los demás. Ayudar al prójimo, darle de lo que tengo, no de lo que te sobra. Que cuando ayudemos lo hagamos por amor, entrega, sin esperar recompensa. Como lo han hecho los grandes puertorriqueños, que han ayudado a los demás a levantarse.
Debemos hacer buenas obras, ayudar al caído y no hacer leña con el. Sin embargo a pesar de que vivimos en un mundo donde escuchamos a diario tantas cosas malas. Todavía hay esperanza que pongamos en práctica todo lo que Jesús les comunicó a sus discípulos en el Sermón de la Montaña. Hay que aprender a respetar al caído, ayudar al necesitado, amar al prójimo. Evitar el insultar a todo el que encontramos. Hay que practicar mucho más valores e ir inculcando los mismos a nuestros niños tanto en el hogar como en la iglesia, la escuela o la comunidad. Para que crezcan saludables mental y espiritualmente y no solo construyen para esta vida sino para la Vida Eterna.

El cambio está en nuestras manos, es cuestión de comenzar para poder ayudar a cambiar esta sociedad que poco a poco va cayendo al abismo. Luchemos por salvar nuestra sociedad y nuestra isla.

Carmenjoan.blogspot.com dijo...

Hola: María
EL SERMON DE LA MONTAÑA
El Sermón de la Montaña está ligado con el cristianismo y las bienaventuranzas
Mateo, el escritor del primer evangelio presenta su material en forma ordenada. El presenta secciones de enseñanzas, luego, secciones de parábolas. Los capítulos 5, 6 y 7 presentan el sermón de la montaña.

Allí Jesús impartió enseñanzas que no sólo tenían que ver con sus oyentes inmediatos sino que también tienen gran valor y significados para nosotros en el día de hoy.

El estudio de esta semana cubre la ocasión de la sanidad del siervo del centurión de Capernaum, uno de los ocho milagros registrados en el capitulo 8 de Mateo. Aquí nos damos cuenta de la bondad y el amor de Jesús al tocar a un inmundo leproso y limpiarlo totalmente de su mal. El mismo amor divino hace que se realice la sanidad del esclavo de este centurión. La sanidad de la suegra de Pedro fue seguida por una serie de sanidades obradas por el Señor en una multitud que sufría de diversas enfermedades. El hecho de que un escriba quisiera seguir a Jesús también es un milagro muy especial. El milagro realizado al calmar la tempestad y la sanidad del endemoniado son los dos últimos milagros con los que se cierra triunfantemente el capítulo ocho de Mateo.

Reflexión relacionada con un mensaje tan esperanzador como el Sermón de la montaña.

Cada mañana, al mirar por la ventana de mi vida, mi alma y mi corazón,no puedo hacer otra cosa, que dar las gracias a Aquel que toma, de mi vida el control.
Pues de otra forma, yo nunca, nunca lograra gozar de una linda y estrecha relación,con Aquel que mi vida, tanto, tanto amara,que su sangre, en cruz derramara, por amor.

Por amor a mí, que hace tiempo despreciaba cualquier cosa que no exaltara a mi yo,y que no atendiese a mis sabias palabras
y que no escuchara mis dotes de orador.

Cada mañana, al mirar por la ventana de esta vida que ha lavado mi Señor,que con paciencia y amor regenerara,trayendo a mi alma, la hermosa salvación.

Mis ojos brillan, pues derrama tanta Gracia que cada día se llenan del resplandor,que desde el cielo, por la ventana entrara a mi vida, mi alma y mi corazón.
Cada mañana, al abrir esta ventana
Me lleno de su presencia,
Me inundo de su calor.
Autor: Antonio Torres Villén

“Yo soy la luz, él que me sigue no andará en tinieblas”.